Andrés Avelino Cáceres

Andrés Avelino Cáceres Dorregaray (nació en Ayacucho, 10 de noviembre de 1836 - murió en Lima, 10 de octubre de 1923) fue tres veces Presidente del Perú en el siglo XIX, entre 1884 y 1885, entre 1886 y 1890 y nuevamente entre 1894 y 1895. En Perú es considerado un héroe nacional por liderar la resistencia en la sierra central peruana contra la ocupación de Chile durante la guerra del Pacífico (1879-1883), siendo general del ejército peruano. Allí fue conocido como Taita Cáceres y El brujo de los Andes. Era quechuahablante. Es considerado patrono del Arma de Infantería del Ejército Peruano.

Primeros Años

Sus padres fueron Don Domingo Cáceres y Oré, hacendado de Ayacucho y Doña Justa Dorregaray Cueva. Cursó sus estudios primarios en la Escuela Nacional de su ciudad natal. Más tarde, en 1853, ingresó en la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga, en Ayacucho.

Carrera Militar

Guerra Civil Peruana

Un año después abandonó sus estudios e ingresó como cadete en el batallón Ayacucho organizado por el general Fermín del Castillo, con el que participó en la rebelión dirigida por el general Ramón Castilla contra el presidente José Rufino Echenique, la cual acabó con la victoria del último en la Batalla de La Palma (5 de Enero de 1855).

Después de ésta batalla, obtuvo el rango de segundo teniente y en 1857 el grado de teniente. Entre 1856 y 1858 apoyó activamente el gobierno de Ramón Castilla contra la rebelión de Manuel Ignacio de Vivanco en Arequipa, formando parte de la segunda compañía del batallón Ayacucho durante la Guerra Civil Peruana de 1856-1858. Participa en las batallas de Yumina (Arequipa), Bellavista (Arequipa) y en el asalto final de Arequipa, por lo cual es ascendido a capitán. Durante los combates Cáceres fue herido bajo el ojo izquierdo, lo que no comprometió su vista.

Guerra contra España

Durante este periodo se hizo famoso por su abierta oposición al gobierno del presidente Juan Antonio Pezet, que había permitido la ocupación de las islas Chincha por una Expedición Científica Española a través del acuerdo de Vivanco-Pareja en 1865. Por sus críticas tuvo que exiliarse a Chile con otros muchos oficiales pero consiguieron regresar a Perú, desembarcando en el puerto sur de Mollendo.

Se unieron a la Revolución Restauradora del Honor Nacional mandada por Mariano Ignacio Prado contra el gobierno de Pezet. Cáceres participó en la ocupación de Lima y más tarde, con Prado como presidente, en el combate del dos de Mayo de 1866 en Callao, forzando a la flota española a retirarse de las aguas peruanas y de las islas Chincha.

Rebeliones contra el Partido Civil

En 1868 decidió abandonar la carrera militar y regresar a Ayacucho para dedicarse a la agricultura. Pero en 1872 tuvo que volver a la arena política oponiéndose al golpe de estado del coronel Tomás Gutiérrez contra el presidente Manuel Pardo y Lavalle. Pardo era el primer presidente civil de Perú y el fundador del influyente Partido Civil, que desempeñó un importante papel en la historia política de Perú.

Su respaldo al presidente Pardo le acarreó el apoyo de los líderes del Partido Civil y fue ascendido a jefe del batallón Zepita. Como tal, en 1874, suprimió la rebelión dirigida por el que sería futuro presidente Nicolás de Piérola en la batalla del Alto de Los Angeles en Moquegua. Por esta acción fue nombrado coronel y más tarde prefecto de Cuzco, sin descuidar sus obligaciones como líder del escuadrón Zepita.

Guerra del Pacífico

Campaña del Sur

Tras el comienzo de la guerra del Pacífico el 5 de Abril de 1879, Cáceres fue enviado a la cabeza del batallón Zepita en defensa del Departamento de Tarapacá. Fue nombrado comandante de la 2da. División del Ejército del Sur. Allí luchó contra el ejército de Chile en las batallas de San Francisco (19 de Noviembre de 1879) y Tarapacá (27 de noviembre de 1879). En la última su intervención fue decisiva para organizar la defensa y contraataque, lo que selló la victoria peruana.

A pesar de esta victoria, el ejército peruano no fue capaz de frenar la invasión de Tarapacá y se vio forzado a retirarse al norte al Departamento de Tacna. El ejército chileno desembarcó mas al norte de Tacna, en ILO, desde donde atacaron las posiciones peruanas.

Cáceres desempeñó un papel importante en la reorganización del ejército sur de Perú. Dicho ejército fue desplegado alrededor de la ciudad de Tacna con el objetivo de unir fuerzas con el recién creado ejército de Bolivia que era dirigido por el presidente de Bolivia en persona, el general Narciso Campero, quien había dado golpe de estado a Hilarión Daza. Sin embargo, la inestabilidad política creada por Nicolás de Piérola tras conseguir derrocar a Mariano Ignacio Prado solo obstaculizaba las acciones de Cáceres, retrasando las acciones de la fuerza conjunta contra los chilenos.Cáceres tuvo una notable participación en esta batalla antes de retirarse a Lima, donde llegó en agosto de 1880.

Campaña de Lima

Cáceres fue nombrado comandante de la 5º división de la reserva, entrenando a las tropas en Huaral. Por el camino iba reclutando los restos del ejército peruano junto a civiles que armaba y los alistaba para luchar.

Piérola ordenó que el ejército se preparase para defender la capital, Lima. En el sur de Lima, forma dos líneas defensivas extensas: la de San Juan, compuesta por trincheras y que iba desde el Morro Solar hasta Monterrico chico, y la de Miraflores, que era la línea de reductos, que iba desde Armendáriz hasta el camino a Chosica. Esperando un ataque por el norte, Piérola marchó con un fuerte contingente de tropas al balneario de Ancón, dejando muy debilitado al ejército de Cáceres.

Las tropas chilenas al mando de Baquedano habían desembarcaron en Pisco y Curayacu, a tres millas de Chilca, y llegan a Lima por el Morro Solar.

Sin posibilidad de recibir refuerzos, y con las tropas chilenas desplegándose por el sur, las fuerzas peruanas fueron derrotadas en las batallas de San Juan y Miraflores.

Cáceres participa en la batalla de San Juan el 13 de enero de 1881, y tiene que retirarse a Miraflores luego de haber sufrido fuertes pérdidas con lo que le quedaban de sus hombres. Después de la derrota de San Juan, las tropas chilenas incendian Chorrillos y Barranco. Aprovechando la borrachera con la que sus enemigos celebraban su victoria, Cáceres solicita algunos soldados para atacar por sorpresa a los chilenos, pero Piérola se niega.

Dos días después, el ejército chileno vence la línea de Miraflores, donde Cáceres lucha sufriendo la perforación del fémur derecho. Acude a un puesto ambulatorio en San Carlos, y es escondido por los jesuitas en la celda del padre superior del Convento de San Pedro. El 15 de abril de 1881, todavía convaleciente, sale de Lima ocupada ya por los chilenos a fin de no ser capturado, hacia Jauja donde es nombrado Jefe Político del Centro.

Campaña de la Breña

Como oficial más antiguo de la región, Cáceres fue nombrado jefe político-militar de los departamentos del Centro (6 de Abril de 1881) por Nicolás de Piérola, recibiendo el encargo de organizar la resistencia contra la ocupación chilena, conduciendo una guerrilla para la que movilizó al campesinado en lo que se llamó Campaña de la Breña en el Perú y Campaña de la Sierra en Chile. Gracias a la ayuda local, al agreste terreno y a sus propias habilidades militares, Cáceres causó algunas derrotas a las expediciones chilenas mandadas contra él en las batallas de Pucará, Marcavalle, nuevamente Pucará y Concepción.

Por estos logros se le apodó como el Brujo de los Andes. A pesar de su talento y resolución, fue finalmente derrotado por unas mejor equipadas y entrenadas tropas chilenas en la Batalla de Huamachuco el 10 de julio de 1883.

Luego de la ocupación chilena, el Perú se sumió en un estado de anarquía. El ejército invasor había dispuesto la creación de un gobierno en la ciudad de Lima encabezado por Francisco García Calderón. Este, al intentar organizar una resistencia fue remplazado por Lizardo Montero. Montero, ante su negativa de firmar la cesión de territorio, huyo a Arequipa donde continuó gobernando. Por su parte, en el norte, Miguel Iglesias fue proclamado como Presidente Regenerador de la República. En ese contexto, Cáceres se proclamó Presidente del Perú el 16 de julio de 1884 argumentando la quiebra total del orden constitucional. Sin embargo, su mandato no pudo prosperar.

Este periodo estuvo marcado por el enfrentamiento entre Cáceres e Iglesias, el gobierno peruano encabezado por Miguel Iglesias firmó el Tratado de Ancón el 10 de octubre del mismo año, reconociendo la derrota y dando por terminada la guerra con Chile. Sin embargo, la animadversión generada por la población hacia Iglesias por el contenido de ese tratado causó que éste renunciara a la presidencia a favor de Antonio Arenas, quien la entregó posteriormente a Cáceres.

Segundo mandato (1886-1890)

Su mandato, fue muy modesto, más aún por la crisis derivada de la Guerra del Pacífico. Entre sus obras más destacables, fue primero el intento de mejorar la recaudación tributaria, la instauración de la educación primaria obligatoria, y algunas obras de irrigación en el norte y centro del país.

Lo mas resaltante fue la firma del famoso Contrato Grace, que demostró una vez más el apego al capital británico (una paradoja considerando la actuación favorable a Chile por parte de los acreedores ingleses). Consistía en la entrega de las rentas producidas de los ferrocarriles, durante un período de 66 años, y pagos anuales de 300,000 libras esterlinas anuales, lo cuál aliviaría el peso de la deuda externa.

El Contrato Grace fue visto como una solución desesperada a la ya inmanejable crisis en el Perú, lo cual recibió muchas críticas; no obstante fue aprobado por el Congreso de la República a fines de 1888.

Fue realmente breve, pues los civilistas no estaban dispuestos a aceptar nuevamente militares, especialmente de una figura tan desgastada como Cáceres, desgaste ocasionado por la fuerte influencia que ejercía sobre su sucesor, Morales Bermudez. Su persistencia por el poder, la tiranía y una victoria aparentemente fraudulenta llevaron a la Guerra Civil de 1895, en donde finalmente fue derrocado.

Legado

En Perú, Cáceres es visto como una figura identificada por organizar la resistencia contra Chile, durante la guerra del Pacífico. Su figura es ampliamente recordada por los pobladores de la sierra peruana.